De las misiones a la misión

Toda la Iglesia está involucrada...

Apuntes Misioneros - P. Reinaldo Zbrun, SVD

Enviados...

Meditamos en nuestro grupo esta oración programática de Marcelo Murúa.

Vivir como hombres nuevos.
En camino, tras Jesús resucitado,
mostrando con la vida la buena nueva del Señor.
Construyendo el reino desde la justicia,
la solidaridad y la paz militante.
Apasionados por Dios y por el pueblo.
Viviendo en el Espíritu del Señor.
Contagiando la terca esperanza
de los que esperan hasta lo imposible,
porque para Dios no hay nada imposible.
Uniendo manos abiertas y esfuerzos mutuos
para construir una vida mejor para todos.
Comenzando como Jesús,
por los más pequeños y los que menos cuentan.
y discerniendo (¡ay! qué palabra dificil),
con lucidez crítica y expresión valiente
los signos y las señales de Dios
en nuestro tiempo.
Anunciando y denunciando
lo que en nuestra sociedad se opone al Reino.

Dedicamos por lo menos 15 minutos a analizar esta propuesta, indicando las palabras que nos llaman la atención, luego las comentamos.

Y cerramos este primer paso, proclamando en medio, la Palabra en la carta a los Gálatas 3,23-29. «La ley nos sirvió de acompañante para conducirnos a Cristo y así recibir la salvación por medio de la fe» y los versículos siguientes. Compartimos la meditación de la Palabra, con estas preguntas:
¿Qué implica la fe en tu vida?
¿Dónde y en quién fundamentas tu vida?
¿Podrías indicar en dos palabras en qué se sostiene tu dignidad humana?


Tras los pasos de los Apóstoles

En la Biblia hay un libro hermoso, que es el de 'Los Hechos de los Apóstoles', en él el Espíritu Santo escribe en hechos y con personas concretas, un caminar de la Comunidad de los discípulos -siervos, en forma ejemplar.
Pero no todo es color caramelo, sino 'aterrizado', y de situaciones a ojos humanos negativas, deriva casi siempre una oportunidad propicia para la evangelización. Un ejemplo de apertura, de salir hacia los otros, es el relato de Hechos 8, 1: «Aquel día se desencadenó una gran persecución contra la iglesia de Jerusalén; y todos, excepto los apóstoles, se dispersaron por las regiones de Judea y Samaría». Y de esta dispersión tendrá origen la misión de Felipe, por sobre todo, y luego le seguirá la de Pablo, hasta entonces en la vereda de enfrente.

  • Nos detenemos en este capítulo 8, especialmente en la bella escena de los versículos 26 al 40. ¿Qué encontramos en ella? La imagen del carruaje en el camino, la necesidad de que Cristo sea anunciado, el bautismo.
  • Pero tendremos una sorpresa mayor, y la encontraremos en el Capítulo 10 del mismo libro, Hechos. La experiencia de Pedro que abre nuevos horizontes.
    Podemos hacernos unas preguntas con este largo relato: ¿Tenemos prejuicios para con otros grupos, por su cultura? ¿Nos sentimos superiores, o inferiores, qué nos impide 'el encuentro' evangelizador?
  • Y surgían nuevas Comunidades con sus carismas propios que orientaba el Espíritu, en nuevos espacios geográficos, y así encontramos en Hechos 11,19: «Los que se habían dispersado a causa de la persecución provocada por el caso de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquia, pero solamente predicaban la palabra a los judíos».
    Y podemos seguir la lectura y meditación con su comentario hasta el versículo 26. «En Antioquia fue donde por primera vez se llamó a los discípulos cristianos». Antes se los llamó a quienes manifestaban la fe y vida cristianas como los 'del camino' (Hechos 9,2), el mismo seguirá, pero a partir de los capítulos 10 y 11 se amplía la visión y se abre a la Misión.
  • Y tenemos una 'perlita' más, en Antioquia; «Un día, mientras celebraban la liturgia del Señor y ayunaban, el Espíritu Santo dijo:
    - Sepárenme a Bernabé ya Saulo para la misión que les he encomendado.
    Entonces, después de ayunar y orar, les impusieron las manos y los despidieron».

Marcamos las actitudes y gestos indicados en el texto bíblico, y nos preguntamos: ¿Cómo se dan estas señales en nuestras comunidades, hoy?


Diversos caminos

Cada Comunidad tenía su riqueza propia marcada por la fe vivida en distintos ambientes culturales. El amor posibilitaba mediante una comprensión y tolerancia desde la fe, la Comunión. Pero en la historia con mezquindades marcadas por la apetencia de poder, la fragmentación ganó espacios, la división la padecemos. Pero el Espíritu Santo no deja de trabajar y en el Concilio Vaticano II nos urge a la recuperación de las señales de Unidad y Comunión. Y consiguientemente varía la comprensión de La Misión. Si el entender las Misiones, con la orientación de la llamada Propaganda FIDE durante más de tres siglos (desde 1622) estaba muy ligada a la colonización, decimos con un autor brasileño «el mundo postcolonial, con el fin de las dos guerras mundiales, enrumbó también la descolonización de la Iglesia».

* Nos descubrimos Iglesia Pueblo de Dios.
¿Qué repercusiones tiene en nosotros este nombre para la Iglesia?
Escribimos estas reacciones.
El giro conciliar es el paso de una Iglesia comprendida como institución a una Iglesia comprendida como 'misterio'. Hay una utilidad de diversas imágenes de la Iglesia: sacramento; Cuerpo de Cristo; Pueblo de Dios. La afirmación de la común dignidad de todos los bautizados, y el redescubrimiento del lugar de la Iglesia local. Cada Iglesia local, diócesis, tiene toda la riqueza en sí, y es para la Misión.
* Ahora quizás entendemos un poco más, y cerramos el encuentro releyendo y si es posible todos juntos, como ración en grupo, decimos: Vivir como hombres nuevos, con el cual comenzamos, y nos prolongamos en una oración espontánea y en un renovado compromiso misional, ¿Cuál?

misionar... es amar